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05 Jul 2026 Por Octavio Arbeláez Tobón

«Y, SIN EMBRGO, SE MUEVE» Galileo Galilei TODO SE MUEVE

Las distancias han desaparecido, cada vez más persones se mueven por el mundo sin cesar, se hacen más negocios que nunca antes, tenemos relaciones a distancia, nos comunicamos e interconectamos todo el tiempo, pareciera que la vida nos conduce a desprendernos de un territorio específico.

Lo que en principio suena como la lógica consecuencia de un mundo interconectado y globalizado, tiene otras caras, la de la movilidad , que ha permitido que circulen ideas y que la diversidad creativa de la humanidad se asome en otros espejos y encuentre puentes que unen lo que antes era una especie de espejo trizado que se recompone en imágenes que une a los artistas escénicos y musicales según otros criterios distintos de los meramente georreferénciales, apareciendo afinidades estéticas, generacionales, en un universo creativo dinámico.

Pero hay otras movilidades, aquellas que provienen de los conflictos, de la pobreza, del riesgo, de las realidades derivadas del cambio climático, convirtiéndose en uno de los temas más sensibles de la realidad socio-política del mundo, y que no es asumido con la fuerza que urge, derivando en una la lucha contra el miedo y el terror, como sucede de manera análoga ,en un mundo que asiste con asombro a ese fantasma que recorre Europa, en forma de refugiados que llevan a cuestes su desesperanza.

Por otra parte con el panorama global del advenimiento de una nueva derecha fuerte y agresiva gobernando aparece ese déficit en el rol de la cultura como espacio para la paz, el diálogo y la participación local. Estamos frente a un espacio cultural que cuenta con una larga tradición de grupos creativos en el campo del teatro, la música, la literatura, el cine, la poética, y la elaboración intelectual, pero que al mismo tiempo vive una insuficiente vinculación entre sus redes de conversación y acción, en un contexto donde perviven niveles de exclusión en diferentes esferas acusándose profundamente en el mundo de género, afro e indígena.

Es claro que en América Latina, particularmente en aquellos países que han vivido periodos de aguda violencia se sigue generando cultura solidaria y se articulan acciones que se sitúan frente a la violencia en todas sus formas y orígenes como actos alternativos y alterativos de esta lacerante realidad.

Es necesario que el conjunto social asuma como centralidad las relaciones de la lógica y el consenso como formas de vivir juntos respetando la singularidad de cada cual, la irrupción de las nuevas derechas como asunto cultural, la terrible situación por la que transita el mundo hoy, no puede ser ajena a la articulación de propuestas culturales nacionales y regionales, y nuestro actual proceso debe informarse de situaciones contextuales que sirvan de referencia.

La cultura ha sido siempre el verdadero espacio para la reflexión de la sociedad. El teatro, la literatura, música, artes plásticas o filosofía, han dado más respuestas de contracultura o de cultura de estado que las propias respuestas político-sociales.

El riesgo que corremos como “ecosistema cultural” (Rowan) es esa especie de darwinismo de un futuro basado en la «supervivencia del más apto» (instituciones o sectores de las industrias culturales de mayor dimensión, más establecidas y más rentables en el discurso de la “economía naranja”) Nos preguntamos ¿En tiempos de redes que superan las barreras de las fronteras, geográficas y tecnológicas, cómo se pueden crear redes de cooperación y solidaridad? ¿Cómo evitar la exclusión de los tradicionalmente excluidos?

Estos tiempos ponen a prueba nuestra capacidad para combinar empatía y acción. Es hora de estar en contacto con nuestros amigos y socios en Iberoamérica, incluso si las organizaciones en las que hemos estado trabajando juntos no sigan trabajando de la misma manera. Todos estamos pensando en formas de organizarnos de diferentes formas. Estamos obligados a utilizar nuestra imaginación y capacidad de innovación para continuar trabajando a través de las fronteras, juntos, por ahora y para el futuro.

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